Monthly Archives: julio 2012

Gazpacho con brocheta de langostino

 

 Como en todas recetas tradicionales creo que habrá tantas maneras de hacer un gazpacho como cocineras o cocineros lo elaboren.

  Yo aprendí a hacerlo hace ya 35 años por lo menos, me enseño a hacerlo mi amiga Paquita y desde entonces mi marido, mi hija y yo somos adictos a esta sopa fría.  En el momento en que empieza el calor a agobiar por estas tierras aragonesas, para nosotros no hay nada más refrescante y delicioso que un buen vaso de gazpacho bien frio.
  He ido modificando la receta, adaptándola a nuestro gusto, no le pongo pan, los tomates, cuando empieza el verano los utilizo de rama; cuando ya está entrado el verano y hay tomate cultivado en las huertas de Zaragoza, compro mucha cantidad de golpe, para dejar que maduren en casa y tener tomate bien rojo para el gazpacho y otra parte para darme el gusto de poner algún bote de tomate frito y de hacer mermelada de tomate ya que es una de mis favoritas.
  Ahora en el mes de Julio, es cuando se recoge lo mejor de estas huertas y hay que sacarle provecho, ya sea en ensaladas o licuado en una buena sopa fría.
  Ayer ya me trajo el novio de mi hija tomates de los que cultiva su padre y eso es un manjar, es una delicia, solo al cortarlos ya se aprecia la diferencia entre un tomate cultivado al sol en el huerto casero y lo que se vende en algunos sitios.
  El gazpacho es un compendio perfecto para cubrir tres cosas fundamentales que nos acechan en este tiempo, el hambre, la sed y la lucha contra el calor.
  Cuando tuve tienda de pan y pastelería, tenía de vecina a una Sra. Mayor llamada Antonia,  que era de Jaén y me hablaba de cosas y costumbres de su tierra, aunque llevaba muchos años en Zaragoza, nunca dejo de añorar su pueblo y uno de los platos que recordaba cuando me hablaba de los años difíciles de su juventud, era una, llamémosle sopa fría, que se hacía con agua, aceite, vinagre y trozos de pepino pequeños y hojas de hierbabuena, que se tomaba con trozos de pan, que por tener varios días, estaba ya duro; esta sopa  refrescaba, alimentaba y no se desaprovechaba nada de nada, eran tiempos difíciles y había que agudizar el ingenio para poder comer.
  Actualmente también se hacen gazpachos de sandia, cerezas y de más cosas, pero eso lo dejaremos para otro momento !ah! y el salmorejo que esta riquísimo y es otro de mis platos favoritos del verano.

INGREDIENTES:
  1. ¼ de cebolla tierna, de tamaño medio
  2. ½ pimiento verde tipo italiano
  3. 1 diente de ajo, sin el germen
  4. ½ pepino
  5. 8 tomates de rama maduros, de los mas grandes
  6. 2 tomates para licuarlos
  7. Sal,
  8. 4 cucharadas de Aceite de oliva Virgen Extra,
  9. Vinagre de Jerez o de vino blanco(de 4 a 6 cucharadas, según el gusto de cada uno)
  10. Huevos duros de codorniz, 1 por comensal y copa
  11. Langostinos cocidos
  12. Hojas de albahaca fresca
  13. Aceite de albahaca
ELABORACIÓN:
  • Lavar el pepino, el pimiento verde, los tomates y dejar escurrir.
  • Pelar la cebolla y el diente de ajo, quitar el germen del ajo pues repite e incluso a veces amarga un poco, cortar todo en trozos y añadirlo al vaso de la batidora.
  • Pelar y trocear el pepino, limpiar de pepitas y nervios el pimiento verde y trocearlo, trocear los tomates, yo los añado con piel y pepitas porque despues de estar todo batido lo paso por el chino o colador.
  • Batir todo junto hasta dejarlo muy fino, Añadir la sal, 3 cucharadas de vinagre y el aceite, volver a batir y probar para comprobar si el punto de sal y vinagre esta a vuestro gusto.
  • Una vez batido, pasarlo todo por el chino o un colador de malla fina ayudándonos de la maza o mano de un mortero para colar todo, yo siempre añado agua, hay que saber encontrar el punto ideal para que no quede excesivamente liquido pues perdería sabor.
  • Probar y rectificar si hace falta más sal o vinagre.
  • Pasar por la licuadora los dos tomates restantes y poner el jugo que hemos obtenido, en las cubiteras, meter al congelador, también se puede hacer granizado si tenéis robot de hacer helado, y servirlo enmedio de la copa.
  • Cocer los langostinos y los huevos de codorniz.
  • Poner dos langostinos y un huevito duro en una brocheta y colocar en el borde de la copa, adornando con unas hojitas de albahaca y unas gotas de aceite de albahaca.
  • De esta manera serviremos el gazpacho y la tapa todo a la vez.  
  •  Espero que os guste y lo disfruteis en estos dias de calor.

Croquetas de gulas

   En cada casa o familia, siempre, como las croquetas de la madre o la abuela no hay ninguna, pero parece que se han puesto de moda y ahora encuentras bares de tapeo especializados en croquetas, con todas las mezclas posibles y con diferentes resultados de exito.
   Por eso ahora  el personal va de propio a las zonas y bares de tapeo a probar este bocado, convertido en tapa de lujo, están ricas pero el precio que les aplican también es de lujo.
   Mi madre las hacia estupendas con la carne del cocido o caldo y con huevo duro, bueno, pues cuando era pequeña a mí no me gustaban, prefería las que nos hacia Sor Margarita en el colegio, que llevaban mucha bechamel espesa y poquita carne. Para mi madre aquello era un agravio pero solo fue en la niñez ,cuando crecí pude valorar que las de ella eran estupendas.  A mí me ha pasado lo mismo con mis hijos.  Cuando eran pequeños solo querian las  congeladas que solo llevan harina con sabor, pero crecieron y también han sabido apreciar, que como las de su madre no hay ninguna.

  Mi curiosidad me ha llevado muchas veces a mezclar cosas, como en el “Arroz a la Yaquelim,” con lo queda en la nevera, o con alimentos  que creo que quedaran bien y siempre gustan, desaparecen de la fuente rapidamente.

  En otro post seguiré hablando de la historia de las croquetas pues tengo una colección de ellas y las iré poniendo en días sucesivos.
  Las de hoy son bien sencillas, pero están muy ricas.
INGREDIENTES:
  1. ½ litro de leche
  2. ½ litro de caldo de pescado de huesos de rape
  3. 120 gr. de mantequilla
  4. 130 gr. de harina
  5. Sal, pimienta blanca y nuez moscada
  6. 1 diente de ajo
  7. 1 cayena
  8. 1 bandeja de gulas
ELABORACIÓN:
  • En una sartén freír el diente de ajo cortado muy menudito y la cayena, añadir las gulas, dar unas vueltas y reservar quitando la cayena.
  • Para la bechamel, empezamos poniendo la mantequilla en la sartén y cuando empiece a freír, a hacer burbujitas añadimos la harina, removiendo  para que se mezcle bien y se fría con la mantequilla.
  • Añadir el caldo de pescado y la leche e inmediatamente remover con un batidor continuamente para evitar que se pegue al fondo.
  • Comprobamos el punto de sal, añadimos más si hace falta, un toque de pimienta blanca y la nuez moscada, para mí indispensable.
  • Cuando lleve 10 minutos la bechamel cociendo añadir las gulas y seguir cociendo 10 minutos más.
  • La bechamel debe cocer 20 minutos para que tenga el espesor necesario y para que no quede sabor a harina cruda.
  • Pasar la pasta a una fuente y pasar un trocito de mantequilla por encima, para evitar que se haga un velo o costra que haría que la pasta estuviera más dura en la primera capa.
  • Dejar enfriar la pasta. 
  •  Pasar a formar las croquetas, la manera más rápida de hacerlas es rellenando la pasta en una manga pastelera, cortamos la punta de la manga y formamos rollos encima de la tabla de cocina bien enharinada.
  • Cortamos el tamaño que más nos guste y las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Freir las que vayamos a consumir en el momento.
  • Para guardar las que no vamos a consumir, ponerlas en la tabla de cortar o en una bandeja rigida y meter al congelador.
  • Cuando estan congeladas meterlas en una bolsa de congelación y poner en una etiqueta, la especialidad y la fecha de congelación, así no habra equivocaciones si teneis croquetas de varias clases en el congelador.

¡Hola mundo!

Me he cambiado de casa, a partir de ahora teneis todos los contenidos a vuestra disposición en worpress; espero poder llevar el blog con la misma facilidad que el anterior.

Os invito a tomar el té conmigo mientras os paseais por mi blog, espero que os gusten mis galletas y espero vuestros comentarios y apoyo para poder compartir nuestra afición y experiencias.  Os dejo unas fotos de mis recetas

 

Pierna de Ternasco rellena de setas al aroma de tomillo

Comer un asado de ternasco de Aragón es siempre un homenaje para nuestro paladar y en esta casa somos adictos a tal manjar, por eso traigo aquí esta Pierna de Ternasco rellena de setas al aroma de tomillo.

La manera más habitual de comerlo es siempre asado al horno con patatas panaderas o en chuletas a la brasa, aunque no desdeño nunca, unos jarretes de ternasco con alcachofas, plato sencillo donde los haya, pero delicioso.

Cuando está guisado despacito y con tiempo, el guiso nos obsequia con una carne tiernísima que se deshace en la boca y un caldo, con toda la gelatina que tiene la carne, que es pura delicia.

Hay un recetario amplio, tan amplio como cocineros tiene esta tierra, pero repito que las recetas estrella son las anteriores.

Se dice que de el cerdo se aprovecha todo, del Ternasco también; son muy apreciadas las cabezas asadas con ajos y perejil, “Los espárragos montañeses” que no es otra cosa que las colas de las hembras, que se cortan para facilitar la cubrición en Semana Santa o Todos los Santos, pasando a ser el único bocado o carne que se come de un animal todavía vivo.

Se aprovechan las mollejas en menestras o como relleno de pimientos, braseadas con trufas, al ajillo etc.  las criadillas o testículos fritos, rebozados en brocheta y acompañados de una salsa con especias árabes, las “Madejas” el intestino enrollado y frito con ajo y perejil.

Son famosas las tortillas de sesos, algo que no he probado ni probare nunca, no nos van los platos elaborados con vísceras,  aunque hay una salvedad y es un embutido que probamos en un viaje a  Oloron- Sainte- Mary (Francia) llamado andouille, que se elabora con intestinos y estomago de cerdo, embutidos en otro intestino, que es algo espectacular, está buenísimo.

Pero volvamos a nuestro ternasco, los riñones al vino, a la brasa, en brocheta, patas, tripas y el hígado, este último es el único hígado que me gusta, asado a la plancha con cebolla.

Por supuesto que todavía hay más especialidades de aprovechamiento de las vísceras del ternasco pues cada pueblo o zona tiene sus propias recetas, habidas de la escasez de otras épocas.

También quiero aclarar que el ternasco con el peso con que se consume ahora es de época reciente. La denominación de origen y de peso la dicto Bruselas para dejar claros los límites entre el lechazo de Castilla, el cordero que se consume en otras zonas españolas y el ternasco pues cada uno debe tener unas características propias de peso y de tiempo desde que nacen hasta el sacrificio, además hay diferencias propias en cada uno de ellos como son las razas, pastos etc…

En tiempos pasados se consumía con mayor peso pues creían que era un desperdicio comer un animal tan pequeño.  El ternasco autentico lleva una escarapela donde dice Ternasco de Aragón y la otorga el consejo regulador de denominación específica; en canal debe pesar entre 8,5 y 11,5 kilos y se sacrifican entre los 60 y 90 días de vida.

Y recordar que el cordero ha sido uno de los alimentos importantes en la dieta de todas las culturas que pasaron por este país junto con los cereales.

  

INGREDIENTES:

  1. 1 Pierna de ternasco de 1,200gr aprox.
  2. 2 huevos
  3. Setas variadas, en este caso de cardo, chopo y siitake, le va muy bien el robellón
  4. 2 ajos verdes
  5. La piel de un limón rallada
  6. Una pizca de tomillo
  7. Sal, pimienta negra
  8. Aceite de oliva Virgen Extra del Bajo Aragón (cada uno de la zona donde viva, ese será el mejor)
  9. 1 vasito de vino de hierbas Gran Chef
  10. 1 vasito de caldo de carne que haremos con los huesos que hemos quitado

ELABORACIÓN:

  • Pedir al carnicero que os deshuese la pierna sin abrirla en libro, debe quedar entera y rellenarla por el hueco central.
  • En este caso me la deshuese yo y no es nada difícil.
  • Salpimentar la pierna y reservar.
  • Limpiar las setas y trocearlas, limpiar y trocear los ajos verdes y añadirlos a las setas.
  • Rallar la piel de un limón.
  • Poner aceite de oliva V.E. en la sartén y proceder a saltearlas las setas, añadir el rallado del limón y una pizca de tomillo batir los huevos y hacer una tortilla.
  • Cuando los huevos vayan cuajando ir enrollando la tortilla hasta dejar un rollo lo más redondo posible.
  • Sacar a un plato y dejar que enfríe un poco, meter en el hueco de la pierna deshuesada y coser la abertura para que el relleno quede fijo y la pierna no pierda su forma.
  • Poner en una bandeja de horno, añadir aceite de oliva V.E. un vasito de vino de hierbas Gran Chef y un vasito de caldo de carne, taparla con un papel de aluminio, meter al horno a 200º durante 50 minutos, vigilar para dar la vuelta a la pierna.
  • El tiempo dependerá del tamaño de la pierna de ternasco o cordero y de vuestro horno.
  •  Como guarnición puse unas patatas duquesa y pimiento rojo asado en casa.
Vale la pena probarlo.