Monthly Archives: septiembre 2012

Salsa de tomate para conserva

 

 

Según mi opinión, si hay algo que merece la pena elaborar en casa, es la salsa de tomate.

Quizas, porque yo me acostumbré a la salsa que hacía mi suegra y cuando la probé, me dí cuenta que no había en el mercado, ninguna que valiera la pena.  Yo recuerdo que en nuestra juventud, en todas las casas se ponia tomate en conserva al natural, en aquella época se utilizaban botellas de cristal para guardarlo, mi madre,  mis tías, mis vecinas todo el mundo ponía conserva en verano para todo el año y como conservante se utilizaba unas papeletas con un polvito blanco que bien podía ser, ácido ascórbico o ácido salicílico y que ya te indicaba la papeleta para cuanta cantidad de tomate era.

Posteriormente se ubicaron en dos pueblos colindantes al nuestro 2 pequeñas conserveras a las que acudias con el producto y ellos lo embotabam en latas y lo esterilizaban, así habia conserva de fruta y hortaliza para todo el año.

Poco después se empezo a utilizar en las casas el bote pequeño de conserva y a usar el método de conservación por esterilización; como sabeis hay que llenar el bote con el alimento a guardar  dejando un espacio entre este y el borde del bote, se cierran hermeticamente y se prepara una olla lo suficiente alta para que al cubrir los botes con el agua, esta no debe desbordarse por los lados de la olla y por el fuego cuando empiece a hervir, de esta manera se abastecian las despensas de nuestras familias.

Volviendo a la salsa de tomate, ocasionalmente utilizo alguna vez tomate frito comprado, por las prisas, pero aunque sea en pequeñas cantidades, siempre tengo en el armario tomate frito hecho por mi.

Los botes que más me gustan a la hora de guardar conserva son los que llevan una arandela de goma, al calentarse esta se hincha y cuando se enfría es justo lo contrario, se contrae y nos hace la función de crear un vacio que ayuda a que la conserva sea totalmente segura y su duración esta garantizada para unos meses.

Solo teneis que elegir un buen tomate, dejarlo madurar y manos a la obra.  El trabajo no importa solo lo que vais a disfrutar de vuestro trabajo cuando obsequieis a vuestra familia con un plato de pasta con salsa de tomate o cualquier otro plato que necesite su compañia, además la salsa de tomate es rica  en Licopeno una sustancia anticancerigena, también ayuda a bajar los niveles del colesterol y en revistas dedicadas a la salud, los especialistas en nutrición aconsejan su consumo.

Pondremos salud en nuestros platos y nuestra dieta, evitaremos ingerir conservantes innecesarios, generaremos menos basura, en fin yo solo le veo ventajas.
¿Y vosotros lectores?

INGREDIENTES:

  1. 2 kg. de tomate maduro de rama
  2. 1 zanahoria grande
  3. 1 cebolla mediana
  4. 2 diente de ajo
  5. 1 trocito de apio (opcional)
  6. Sal, pimienta
  7. 1 cucharadita de azúcar
  8. Albahaca fresca o  Perejil, según vuestro gusto
  9. Aceite de oliva Virgen Extra

ELABORACIÓN:

  • Poner una olla con agua al fuego, cortar la piel de los tomates en el fondo con una cruz y meterlos a la olla para escaldarlos.
  • De esta manera l apiel se quitara con mucha facilidad, quitar las pepitas y cortar en trocitos, reservar.
  • Pelar y cortar en cuadritos la zanahoria, el apio , el diente de ajo (sin germen) y la cebolla
  • Empezamos poniendo en una sartén aceite de oliva V.E. cuando esta caliente añadimos en primer lugar la zanahoria por ser el ingrediente más duro.
  • Rehogar e ir añadiendo la cebolla, el apio y el diente de ajo, dejarlo unos 10 minutos mientras dais vueltas para que queden bien pochadas.
  •  Añadimos el tomate cortado en trozos, la sal, media cucharadita de azúcar, la pimienta y la albahaca o el perejil. Cuando empiece a burbujear bajar el fuego.
  • Dejar cocer la salsa 30 minutos, remover cada 5 minutos para evitar que se pegue a la sartén.
  • Retirar del fuego y pasarla por el pasapure con el colador de agujeritos pequeños, es más trabajoso pero si ha quedado alguna pepita no  pasara ninguna  a la salsa.
  • Una vez que tengamos la salsa hecha, dejarla enfriar y añadirla a los botes que tendreis preparados y esterilizados previamente, limpiar los bordes y tapar  los botes.
  • Ahora empezamos  con el proceso de esterilización, utilizar una olla que sea 8 o 10 centimetros más alta que los botes, en el fondo poner un paño de tela y aislar los botes con más paños de tela para evitar que al hervir choquen entre ellos y puedan romperse.
  • Añadir sal marina al agua para conseguir que suba la temperatura a más de 100ºC .  Cocer 30 minutos y dejar enfriar en el agua de cocción.
  • Sacar los botes del agua, secar y poner etiquetas con la fecha, guardar en la despensa.

Animo y a trabajar, vale la pena.

 

Montaditos de berenjena

 

 

Una vez más sale en este blog el nombre de Stefano de Pieri, cocinero Italiano afincado en Australia del que aprendí algunas recetas en su programa Una gondola en el Murray; recetas que sigo haciendo habitualmente, son  sencillas, de cocina cien por cien mediterranea, elaboradas unas veces en su restaurante, otras  en casa de sus vecinos o de sus tias y familia.

Esta se puede incluir en el apartado de tapa o pica-pica, es como un entretenimiento hasta que llega el plato fuerte; acompañandolo una ensalada verde y una salsa de tomate casera. La receta original no llevaba pan, tampoco bacón o jamón, pero desde hace tiempo le pongo una base de pan de semillas tostado y me gusta más.

Otro motivo por el que lo hago es que soy fan de la berenjana y muchas otras hortalizas, no en vano, mi familia en el pueblo tenian todo tipo de hortalizas en los campos y en el verano, sobre todo con el tomate, era un festin.  Comiendo todo cultivado de forma tradicional y cosechado en el tiempo apropiado.  Entonces no eran todas del mismo tamaño, no eran de diseño, hasta los tomates más pequeños tenian un olor y un sabor extraordinario, actualmente es una pena, que  ya no podemos disfrutar del placer de coger un tomate directamente de la rama y despues de limpiarlo un poco, abrirlo, añadir un poco de sal  y a la boca.

Vuelvo a la receta, es muy sencilla de hacer así que os la recomiendo sobre todo como parte de un picnic, acompañando a un pollo asado, con unos pinchos de tortilla de patata y un mezclum de lechugas fresquitas, una sangría o un tinto del Campo de Borja, Cariñena o Somontano  de Huesca

A todos los que no conozcáis los vinos de las comarcas que os indico arriba, os animo a hacerlo, en Aragón tenemos unos vinos estupendos.

INGREDIENTES:

  1. 2 Berenjenas de tamaño medio
  2. salsa de tomate casera
  3. Queso rallado Grana Padano
  4. Jamón serrano o bacón ahumado
  5. Pan de semillas tostado
  6. Sal
  7. Harina de rebozar
  8. Aceite de oliva V.E.

ELABORACIÓN:

  • Cortar en rodajas las berenjenas añadir la sal y dejar que “sude” para que la mezcla de sal con el agua de la berenjena expulse las sustancias amargas que tiene, una vez haya hecho esto, se secan con un papel de cocina y se rebozan en harina de trigo.
  • En una sartén poner aceite de oliva virgen extra y freir las rodajas de berenjena, al sacarlas de la sartén colocarlas en un escurridor o en un plato con papel absorvente.
  • Cortar el pan en cuadraditos y tostarlo ligeramente, poner una cucharadita de salsa de tomate casera, una lonchita fina de jamón doblada o una tira de bacón pasada por la sartén unos segundos y tapar con la rodaja de berenjena.
  • Poner encima un poco más de salsa de tomate casero y queso rallado Grana Padano o Parmigiano Regiano
  • Meter al horno para gratinar un poco el queso y listo.
  • Es recomendable comer las tapas templadas

TRUCO:

Para que la berenjena no absorba mucho aceite al freirla, leí  en un libro de comida vegetariana, que combiene tenerla en agua con sal de 12 a 24 horas; con este proceso, conseguimos que la berenjena se hinche de agua y al freirla absorba menos  aceite, por lo tanto evitaremos un aporte excesivo de grasa al consumirla.

Para escurrir las frituras,  yo uso el cestillo metálico que tengo para cocer verduras al vapor, de esa manera se consume menos papel y somos más ecólogicos, estamos por el ahorro en todo.

 

 

Patata con queso de cabra

 

Receta rápida y de buen resultado, para una comida casi vegetariana.

Mañana muy atareada en la cocina, haciendo salsa de tomate, montaditos de berenjena y esta receta de patatas, además he dejado el tomate preparado para una mermelada de tomate que retomare encuanto descanse un par de  horas. Preparando cosas para varios días  y tener más tiempo libre para dedicarselo al trabajo.

 

 

INGREDIENTES PARA DOS PERSONAS:

  1. 1 Patata grande
  2. 1 rodaja de queso de cabra
  3. 1/2 pimiento morrón asado en casa
  4. 2 rebanadas de pan de semillas tostado
  5. 2 cucharadas de mayonesa
  6. Sala de pesto de albahaca
  7. 1 cogollo de Tudela
  8. Tomatitos cherry
  9. Aceite de oliva Virgen Extra
  10. Aceite de ajo y albahaca
  11. Sal Maldon

ELABORACIÓN:

  • Cocer la patata, sacar de la olla y enfriar en agua fría 15 minutos;  pelarla y cortarla en rodaja grande
  • Añadirle a la patata unas gotas de aceite de oliva V. E. y pasarla por una sartén muy caliente, vuelta y vuelta y reservar.
  • Recortar las rebanadas del pan de semillas al mismo tamaño que la patata  y meterlas al tostador.
  • Montar la tapa de la siguiente manera:
  1.  Sobre la tostada de pan de semillas poner una cucharada de mayonesa y extenderla
  2. Colocar encima una tira  de pimiento morrón asado en casa,  igual de ancha que el pan y aliñar con unas gotas de aceite de ajo y albahaca.
  3. Encima del pimiento colocar la rodaja de patata y encima la rodaja de queso de cabra.
  4. Añadir una cucharada de salsa al pesto encima del queso y meter al horno a calentar hasta que veamos  como el queso empieza a fundirse sin que coja mucho color .
  5. Servirlo caliente, antes de sacarlo a la mesa le añadiremos más salsa al pesto.
  6. Acompañar de una ensalada a vuestro gusto.

TRUCO:

Mi consejo es que los pimientos los  aseis en casa, el sabor de un pimiento asado en nuestro horno,  no tiene nada que ver con el que podamos comprar en un super, aunque este sea de buena marca.    Vuestros platos tendran el doble de sabor; ahora en verano es un buen momento para hacer acopio de pimientos y guardarlos en botes para tener para el invierno.

 

Albondigas a la Jardinera

 

 

 

Plato casero donde los haya, comida de la abuela, de la madre, de la suegra; un plato de los que se hacian con mucho tiempo y con mucho amor y que en mi caso, tambien tiene su anécdota.

Te casas y quieres ser la mejor ama de casa del mundo, te enteras de cuales son los platos favoritos de tu flamante marido y uno de ellos son las albondigas  -!que bien, esta chupado! con lo ricas que le salen a mi madre y el mogollon de veces que he visto como las hacia voy a triunfar-  “JA, JA”…  le preparas las albondigas con mucho mucho tiempo y más amor y cuando les inca el diente ?… ! esto esta demasiado blando! !esto no son albondigas, son esponjas!  y  ¿como las hace tu madre?  pues duras, como siempre,como tienen que ser;  en su casa, en la mía creo que queda claro que nos gustaban blanditas.

Bueno, ni la sangre ni las lagrimas llegaron al rio.  Aunque me empeñe en conseguir unas albondigas como las de mi suegra, por cierto, maravillosa suegra y buena cocinera,  mis albondigas no conseguian el aprobado de mi marido.

Tuvo que pasar un tiempo hasta que comprendí que daba igual como estuvieran, de momento las mejores, siempre serian las de su madre, solo habia que tener algo de paciencia y al final las mejores serian las mias, y así fué.

Las albondigas es uno de los platos favoritos de todos nosotros, acompañadas de salsa de tomate, a la jardinera, con salsa verde da igual están estupendas y el punto de textura desde hace muchos años,  intermedio, ni duras ni blandas.

Son buenas aliadas en nuestro frigo, mejor dicho, en nuestro congelador, si preparais el doble de cantidad de las que vais a consumir en una comida, el resto puede ir al congelador y aliviarnos las prisas y falta de tiempo para otro día.

 

 

 

INGREDIENTES:

  1. 1 kg. de carne picada, 600 gr. de ternera-400gr. de cerdo
  2. 3 huevos
  3. 1 diente de ajo picados
  4. Pan rallado (a vuestro gusto o discreción)
  5. 1 chorrito de salsa de soja
  6. 125 ml. de leche
  7. sal, pimienta negra, perejil picado
  8. Harina para envolver las albondigas
  9. Aceite de olia V.E.

PARA LA SALSA:

  1. Aceite de oliva V.E.
  2. 1/2 cebolla pequeña
  3. 2 ajos verdes tiernos
  4. 1 pimiento verde mediano
  5. 1 zanahoria grande
  6. 6 champiñones
  7. medio bote de setas en conserva (en este caso rovellones)
  8. 100 gr. de guisantes
  9. 1 vaso de salsa de tomate casera
  10. 1 chorrito de vino blanco
  11. caldo de pollo

Espárragos de Navarra

ELABORACIÓN:

LAS ALBONDIGAS

  • En un bol mezclar las carnes con los huevos ligeramente batidos, el ajo picado muy menudito, el perejil, la sal,  la pimienta,el pan rallado, la leche y el chorrito de salsa de soja.
  • Amasar la mezcla y una vez este todo bien mezclado o amalgamado lo reservamos en la nevera unos 15 minutos.

LA  SALSA

  • Cortamos las verduritas en brunoise y empezamos a pocharlas en una sartén con aceite de oliva.  En primer lugar, ponemos la cebolla , los ajos verdes, el pimiento verde y la mitad de la zanahoria, rallada.  El resto lo cortamos en rodajitas y las añadimos.
  • Una vez pochado esto, añadir los champiñones troceados y las setas o rovellones, frescos o de conserva, cuando estén  pochadas las setas,  añadir la salsa de tomate mezclar bien y añadir el vino blanco, dejar que evapore el alcohol, añadir el caldo de pollo o el agua con una pastilla de caldo concentrado y cocer la salsa 15 minutos más, reservar.

FINAL DEL PLATO:

  • Sacar la mezcla de carne del frigo,  formar las bolas , pasarlas por harina y freirlas en aceite de oliva V.E.
  • Colocarlas las albóndigas en una olla o sopera y añadir la salsa hasta cubrirlas,  esparcir  los guisantes por encima,  volver a cocer 15 ó 20  minutos aproximadamente.
  • Añadir unos espárragos cinco minutos antes de servir y listas.

Están riquisimas, la salsa, ! peligrosa! sobre todo si tienes a mano un buen pan crujiente y os da por hacer barquitos.

Bueno, que aproveche.

 

 

Galletas de queso y almendras

 

La última manía en casa son las galletas caseras, libres de grasas desconocidas y aditivos, solo los que lleven de fábrica los ingredientes elegidos para su elaboración.

Puedo dar fé, que si una persona hace deporte a diario, puede comer de todo, manteniendo el peso idóneo y los niveles de azúcar o colesterol en sus indices  adecuados y otras de esas zarandajas  que acaban amargandole la vida a la mayoría de las personas.   El caso lo tengo en casa, los hombres de la casa son deportistas y a pesar de lo que comen de dulce y salado,  están perfectos de linea.  Así que ya sabeis, si quereis comer galletas y estar divinas, footing o gimnasio a diario y no privarse de nada que la vida es bella con un poco de dulce a diario.

Opino como nuestro querido Arguiñano, al que veo siempre que puedo; ante un aumento de kilos, lo que nos sienta mal, no es la comida !!es el sofá!!  y tiene muchisima  razón.

La receta de hoy me gustó a primera vista y la hice;  pero el resultado me parecio algo soso, por lo tanto hoy he decidido hacerla con alguna innovación, para ver si el resultado era más de nuestro agrado y así ha sido.

Me quedo con la receta de hoy , les he dado el toque que andaba buscando,  y debido a su pequeño tamaño, te las comes sin darte cuenta, así que repites y cuesta decir basta.

Espero que os guste y para las tardes del Otoño que se avecina, os pongais manos a la obra, para poder pasar esos cafés que prepararais para vuestra familia y amigos !ah! y espero que me  conteis si os han gustado.

 

 

 

INGREDIENTES:

  1. 120 de azúcar molido en casa
  2. 2 sobres de azúcar avainillado
  3. 50 gr. de mantequilla
  4. 2 yemas de huevo
  5. 200 gr. de ricotta fresca (u otro queso blando de untar)
  6. 350 gr. de harina
  7. De 6 a 10 gotas de aroma de almendras amargas, marca Dr. Oetker
  8. 1 c.c de levadura Royal
  9. 50 gr de almendras picadas
  10. PARA  DECORAR
  11. Las claras de los huevos
  12. Almendras laminadas y almendras enteras
  13. Azúcar

ELABORACIÓN:

  • Dejar 30 minutos antes de amasar la mantequilla fuera del frigorifico.
  • Moler el azúcar con un robot, molinillo de café o batidora, para facilitar el tiempo de batido del azúcar con la mantequilla.
  • Batir la mantequilla con el azúcar y los sobres de azúcar avainillado hasta que tengamos el azúcar bien integrado, añadir las yemas de los huevos, la ricotta  y el aroma dealmendra, batir hasta tener una masa fina y uniforme.
  • Añadimos las almendras en trocitos, la levadura y la harina, seguir batiendo hasta que hayamos añadido la mitad de la harina.
  • Llegados a este punto amasaremos rapidamente la mezcla a mano o con una espátula.
  • Una vez tengamos la masa  meteremos en una bolsa o bol con tapa y la dejamos en el frigo 30 minutos.
  • Extendemos  la masa con un rodillo y dejamos un grosor de unos 34 milimetros, elegimos los cortadores que más nos gusten y cortamos las galletas,  colocar sobre una bandeja de horno con papel de hornear.
  • Hornear las galletas a 180º durante 15 minutos.
  • Dejar enfriar sobre una rejilla y servir.

A la receta le he añadido un ingrediente que la receta original no llevaba y es  la esencia de almendras.

La primera vez que las hice me parecieron muy ricas, pero les faltaba “chispa”.    Busqué y encontré  en Carrefour, unos tubitos de esencia de almendra  de la marca Dr. Oetker y ha sido un acierto, están mucho más buenas.