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Pollo al chilindrón (II)

Hoy quiero transcribir esta receta de Pollo al Chilindrón obra de Julio Alejandro de Castro; insigne Aragonés, nacido en Huesca; periodista, escritor, guionista de Cine, en concreto de las  películas de su amigo y compañero de exilio, Luis Buñuel, estas películas fueron:

  • Simón del desierto
  • Nazarín
  • Tristana
  • Viridiana
  • Abismos de pasión

Esta receta esta copiada del libro “Breviario de chilindrones” escrito por el mismo, que edito el Gobierno de Aragón en 2006; es un poco larga, pero tiene poesía y encanto y me fascina su manera poética de describir una receta de cocina; receta que en el exilio le retrotraía a su tierra natal, Huesca,  desde cualquier confín del mundo donde se encontraba ya que fue un viajero incansable.

 

 

Receta de Pollo al Chilindrón

“Escojo la cazuela: ancha en la boca, bien curvada de cadera y lo suficientemente profunda para la cantidad de comensales que van a regalarse este mediodía.

Pongo una jícara de aceite a fuego ligeramente cansino, para que no se caliente con sobresalto y la cabeza de ajo que le hecho se vaya dorando a paso corto.  Mientras lo hace, corto el pollo en pedazos no demasiado grandes y los espolvoreo con sal y pimienta.

Saco el ajo que ya habrá adquirido color de fraile capuchín y hecho a dorar el pollo.  Unas cuantas vueltas para que se tueste sin exceso y por todas partes lo mismo. 

Saco el pollo y lo pongo aparte dejándolo meditar en su desgracia.  Una vez solo el aceite en la cazuela, el mismo me pide la caridad de la cebolla.  Se la entrego.  

Por simpatía, para este primer escalón del guiso, procuro que el aceite no queme demasiado y tapo la cazuela.  Así la cebolla se cuece, no se fríe, se ablanda, se hace transparente y al acitronarse cumple su cometido con elegancia, sin dureza que moleste al diente y sin que su sabor tome excesiva fuerza y  la dejo tostar.

Luego el jamón, algunos aconsejan los tropezones: quiero decir el jamón cortado en pequeños dados.  Otros lo prefieren en lascas o lonchas delgaditas.

Los pimiento, como los mártires cristianos, tienen que padecer suplicio antes de subir a los altares: mejor dicho, en este caso descender a los abismos de la cazuela.  Sobre la llama viva, hay que colocarlos de pie, de cabeza, rodándoles el cuerpo hasta que la piel quede negra y crujidora.  Es el momento de hacerles sudar.

Antes se les envolvía en una servilleta húmeda y ahí se reconcentraban en si mismos y daban lo mejor de su cuerpo, pero he comprobado que sudan mejor en una bolsa de plástico.

Esta es una ligera pero cierta dignificación del hórrido plástico.

Tras media hora de quietud meditativa procedo a pelarlos y cortarlos en pedazos chicos, antes de unirlos ” a lo que desde antes entrego su espíritu al aceite”  Después suena la hora del tomate, que se pela y se limpia de pepitas antes de trocearlo” para que se deshaga sin trabajo al calor” y lo añado al contenido de la cazuela.

Seguramente habrá que reducir un poco el fuego para que todo se vaya cociendo despacito.

No hay que olvidarse de dar sus vueltas de vez en cuando para que la salsa quede suelta, sin pegarse.  El momento en el que se añade el pollo a esta salsa corpórea depende de lo que tarda en llegar el tomate a su forma liquida, pero casi diría que es uno de esos milagros de intuición que solo se verifican en las cocinas.

Pruebo para ver como esta de sal la cosa, aunque casi siempre con la que lleva el pollo y la que deja el jamón ya basta .

Ya solo queda que el pollo se deje enternecer, se ablande y pueda desprenderse del hueso sin protesta.

Julio Alejandro de Castro

Esta es la redacción de una simple receta de pollo, con los ingredientes propios de la zona donde nació,  pero elevada a una categoría sublime por su ingenio literario.

Espero que disfrutéis tanto como yo con este recital culinario y de la receta que en forma abreviada tenéis  en el post anterior.

 

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Pollo al chilindrón (I)

 

 

El pollo al chilindrón es una receta tradicional aragonesa, se cree que su origen esta en la ciudad de Zaragoza y extendida por todas las comunidades adyacentes como La Rioja, Navarra y País Vasco.

La base de esta receta es el Chilindrón  o salsa hecha a base de cebolla, ajos, tomates y pimientos rojos con unos tacos de jamón, que acabarán dándole a la salsa ese sabor rico y especial que da un buen jamón, en este caso de denominación de origen de Teruel, para que todo sea de la tierra al cien por cien.

Es un plato, que en mi juventud se hacia a finales de primavera y durante el verano, ya que los ingredientes de la salsa se recolectaban en esta época y el día que se cocinaba este plato, en casa, a media mañana, ya daban ganas de sentarte a la mesa armándote de tenedor y cuchillo con tu trozo de pan recién hecho por mi padre, para qué,  una vez comido el pollo, ponerte morada de mojar el pan crujiente en la salsa.   Cuando  visitaba a mi abuela o a mis tías y ese día tenían Pollo al chilindrón, me auto-invitaba a comer en su casa.

Observareis que en algunas recetas de pollo al chilindrón,  la manera de añadir el pimiento es junto al resto de vegetales en la cazuela, pero yo os aconsejo que lo hagáis a la forma tradicional aragonesa, asar los pimientos en el horno hasta que la piel se ahueque y coja color oscuro, aproximadamente 15 minutos.  Una vez asados taparlos con una servilleta y dejar que suden, de esa manera quitaremos la piel cuando estén fríos muy fácilmente, cortaremos el pimiento en tiras y lo añadiremos al guiso, este gana mucho más sabor.

INGREDIENTES:

  1. 1 Pollo (mejor de corral)
  2. 2 pimientos rojos
  3. 1 cebolla dulce  denominación de origen de Fuentes
  4. 3 dientes de ajo
  5. 3 tomates maduros grandes
  6. 100 gr. de jamón serrano
  7. 1 vaso de aceite de oliva virgen extra
  8. sal, pimienta negra,

ELABORACIÓN:

  • Trocear el pollo en trozos no demasiado grandes, salpimentarlos y enharinarlos suavemente .
  • En una sartén poner el aceite de oliva y freír el pollo dejando que coja un color dorado, sin pasarnos y reservarlo.
  • Asar los pimientos rojos en el horno y dejar reposar tapados con una servilleta para que suden y podamos quitar la piel sin problemas.
  • Cortar la cebolla, los dientes de ajo y en el mismo aceite de dorar el pollo, rehogar sin que cojan color oscuro.
  • Añadir el jamón cortado en tacos, rehogar con la cebolla, dar unas vueltas y añadir el tomate pelado y despepitado, troceado muy pequeño y dejar cocinar despacio 10 minutos.
  • Pasado este tiempo añadir el  pimiento rojo asado, cortado en tiras y limpio de su piel,  más los trozos de pollo.
  • Dejar cocinar 20 minutos si es un pollo pequeño y 30 0 algo más si es de corral y grande.
  • Remover de vez en cuando para que la salsa engorde pero no se pegue al fondo de la cazuela, añadir un poco de caldo de ave en caso de que la salsa espese demasiado aprisa.
  • La mejor manera de saber si el pollo esta en su punto es comprobando que la carne del pollo se separa fácilmente del hueso.

Esta es la redacción que hace una cocinera normal de esta receta.

En el siguiente post irá la misma receta pero descrita por un aragonés ilustre al cual admiro desde hace mucho tiempo.

Espero que os guste y disfrutéis igual que yo lo hago cada vez que la vuelvo a leer.

 

Arroz a la “Ya…Quelim..”

 

Bueno esto parece un chiste y… lo es.
Este titulo de receta es original y gracioso, no soy la autora de la frase, pero la recogí y la hice mía cuando llego a mis oídos,  con permiso de su autor.
Se la debo a Jesús Yarza, un compañero de trabajo y amigo de mi marido, habitualmente muy ocurrente y gracioso en sus comentarios y con este acertó de lleno.
La situación es la siguiente, voy a hacer Paella, abro la nevera y quedan cuatro cosas, así que “Ya que limpio la nevera”  hago una paella con lo que queda en ella y ¡milagro! te sale el mejor arroz de tu vida, se chupan hasta los dedos y no queda ni un grano en la paellera.
Por lo tanto, en esta receta solo quedara como ingrediente básico el arroz y el nombre de la receta “Arroz a la Ya..quelim” el resto de ingredientes seran variables según las existencias de vuestro frigorífico.
Espero que os guste, que os divierta cada vez que tengáis invitados y si vosotros tenéis algo así en vuestro currículo me lo hagáis saber.
También espero que se respete el origen de la frase, pues si no Jesús nos pedirá copygrait  ja jaja….
La receta ha visto hoy la luz porque a la tarde era día de compra, por lo tanto había que limpiar la nevera y hacer algo que no me llevara mucho tiempo, total, 40 minutos desde el comienzo hasta el final de cocción del arroz, y aprovechar las cosas que van quedando solas por los estantes, como medio bote de salsa vizcaína que hice ayer.
Espero que sea de vuestro agrado.
INGREDIENTES PARA 3 PERSONAS:

  1.     2 zanahorias
  2.     4 alcachofas
  3.     2 ajos verdes tiernos
  4.     3 lonchas de bacóm
  5.     1 cebolla tierna pequeña
  6.     1 puñado de guisantes
  7.     1 filete de lomo, el del final de una cinta por eso era más grueso
  8.     3 vasitos de los de vino de Arroz redondo
  9.     6 vasitos de los de vino de caldo de verduras (cebolla, puerro, zanahoria, nabo o chirivía, apio)
  10.     1/2 vaso de Salsa vizcaína, aproximadamente 125ml.
  11.     Aceite de oliva virgen extra
  12.     Sal, azafrán
ELABORACIÓN:
  • Limpiar y cortar en dados la zanahoria.
  • Limpiar y lavar en agua con limón las alcachofas, cortándolas en cuartos.
  • Limpiar y cortar en trocitos el ajo verde.
  • Cortar en brunoise la cebolla.
  • Cortar en dados el lomo y el bacón.
  • Poner en una sartén el aceite de oliva v. e. rehogar en primer lugar la zanahoria, añadir las alcachofas y freír, seguidamente añadir la cebolla y los ajos verdes.
  • El siguiente paso es añadir el bacón y los dados de lomo de cerdo.
  • Cuando todo tenga un color ligeramente dorado, añadir el arroz y removerlo bien para que absorba todos los sabores hasta que este transparente, a esto se le llama nacarar, añadir la salsa vizcaína y el azafrán, remover.
  • Añadir el caldo caliente y dejar cocer de 15 a 18 minutos, apagar y tapar 2 minutos más.
  • El arroz ha salido delicioso, suelto y jugoso a la vez.
  • He sustituido el tomate por la salsa vizcaína para aprovechar la que sobro  ayer de otro plato que hice y le ha dado un sabor increíble, el arroz estaba buenisimo, probar os gustara.
  • El tema de los caldos, ya he explicado que siempre podemos tener provisión de caldo en la nevera si cuando hacemos una olla, reservamos una parte en forma de cubitos en el congelador.

 

Pimientos rellenos de brandada de bacalao

 

Otro de los platos preferidos de esta casa y esta cocinera son los Pimientos del Piquillo, rellenos de cualquier cosa, pero para mí el relleno favorito es la Brandada de bacalao. Da igual prepararlos como tapa que como plato principal, siempre son bien recibidos, por eso hoy la receta que os pongo es la de Pimientos rellenos de Brandada de Bacalao.

El sábado pasado salimos a pasear por la mañana y me acerque a una tienda llamada la Casa del Bacalao, tienes todas las clases de calidades, cortes y partes de bacalao y precios, bueno debo decir que la calidad del producto que allí se vende es siempre alta, por lo tanto hice acopio para todos estos días y para elaborar diferentes recetas..

 Ingredientes para la Brandada de Bacalao:

  1. 1 patata grande
  2. 3 dientes de ajo
  3. 300 gr. de bacalao desalado
  4. Aceite de oliva virgen extra
  5. Sal, pimienta negra
  6. Un chorrito de nata liquida o cantidad al gusto

Elaboración de la Brandad de Bacalao:

  • Cocer en agua con sal, la patata con piel.
  • En un cazo poner el aceite de oliva virgen extra y calentarlo, cuando empiece a humear, añadir los ajos y el bacalao, dejarlo infusionar en el aceite caliente fuera del fuego y reservar.
  • Una vez cocidas las patatas, sacar a un plato y con cuchillo y tenedor quitar la piel con cuidado de no quemarse.
  • Escachar la patata con el tenedor sin aplastarla demasiado, a mí no me gusta que quede un puré fino, me gusta encontrar algún tropezón al comerlos.
  • Desmenuzar el bacalao retirando las espinas y pieles, aplastar los dientes de ajo que estarán muy blanditos y mezclarlo todo con la patata.
  • Comprobar el punto de sal, añadir pimienta negra molida, unas cucharadas del aceite en que hemos cocido el bacalao y un chorrito de nata liquida (opcional) mezclar muy bien todos los ingredientes y ya tenemos el relleno preparado.
  • Rellenar los pimientos y colocar en una fuente de pírex o en cazuelas individuales, repartiendo en ellos las unidades que queramos repartir por comensal, yo pongo 3 por comensal cuando lo sirvo después de un primer plato.

Ingredientes para la salsa de Piquillos:

  1. 1 Puerrro
  2. 1/4 de cebolla dulce
  3. Aceite de confitar el bacalao
  4. 3 pimientos del piquillo
  5. 3 cucharadas de tomate frito casero
  6. 1 vaso de nata (tamaño de vino)
  7. sal, pimienta

Elaboración de la Salsa de Piquillos:

  • Cortar el blanco de un puerro y un cuarto de cebolla dulce o tierna en brunoise.
  • Para pochar la verdura utilizaremos el aceite sobrante de infusionar el bacalao, cuando tengamos la verdura pochada añadimos 3 cucharadas de tomate frito y 2 ó 3 pimientos del piquillo más medio vaso de nata liquida.
  • Volcarlo todo en el vaso de la batidora y triturar hasta conseguir una salsa fina, volver a ponerla en la sartén y dejar que de un hervor hasta que consigáis el espesor o textura que más os guste.
  • Volcar la salsa sobre los pimientos y meter al horno a gratinar unos minutos.
  • Ya están listos para servir como tapa o como plato principal eso será a vuestro gusto.

Como podéis ver en la foto los he preparado para tapa sobre una rebanada de pan tostado un poquito al horno.

Los Pimientos del Piquillo rellenos de carne, bacalao, frutos de mar  de lo que sea son un plato delicioso y pueden colocarse en un menú de tapa, como primero o como segundo plato, da igual en que orden los coloquemos siempre son una garantía de éxito en una comida

 

Patatas con bacalao fresco en salsa verde

 

Un buen guiso de pescado para estos días fríos, no viene nada mal, es sencillo, sano cien por cien y cada vez me veo más enganchada platos de pescado como este Bacalao fresco en salsa verde.

El bacalao es un pescado que no contiene muchas calorías y sin embargo es de los más ricos en proteínas.

La grasa que acumula en el hígado y vísceras es rica, muy rica, en vitamina A y en ácidos grasos Omega 3, responsables de mantener nuestra salud cardiovascular en buenas condiciones, además nos ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer.

Esta muy rico el paté de hígado de bacalao, es exquisito, pero recuerdo que de pequeños nos daban unas cucharadas de aceite de bacalao, para darnos energía, que daban ganas de echar a correr cuando veías a tu madre con el frasco y la cuchara en ristre, era horrible tragar aquello.

Por lo tanto es bueno comer más bacalao, sobre todo ahora que ya llega la época del Skrei, el mejor bacalao del año, el pata negra de los bacalaos.

El Skrei es un bacalao de invierno de excepcional calidad. El bacalao noruego se diferencia de otros por ser más largo y un poco más delgado, que el bacalao islandés, y tiene la carne más firme, delicada ,tierna y unas cualidades organolépticas que lo hacen único.

Se crían en el mar de Barents en aguas muy frías, que les permite crecer muy despacio, pero en los meses de Febrero y Marzo, migran a las islas Lofoten al norte de Noruega, para desovar, ya que en esa zona las corrientes cálidas favorecen el desove. Es entonces, cuando los pescadores noruegos salen a la pesca de tan exquisito manjar.

La manera aconsejada por los expertos para degustarlo es cocido simplemente acompañado de sus huevas y patatas, regado con un buen aceite de oliva virgen extra.
Todos los grandes cocineros y restaurantes lo tienen en sus cartas en esta época.

 INGREDIENTES:

  1. Medio bacalao fresco en rodajas grandes
  2. 6 dientes de ajo sin el germen
  3. ½ cebolla grande
  4. 1 pimiento verde
  5. 1 vaso de vino blanco del Somontano de Huesca
  6. ¾ de litro de caldo de pescado ( si no teneis, utilizar agua con pastilla de caldo de concentrado de pescado)
  7. 1 manojito de perejil
  8. Aceite de oliva virgen extra
  9. Sal, pimienta
  10. Harina para envolver el pescado, mas una cucharada para la salsa

ELABORACIÓN:

  • Salpimentar el pescado, enharinar y freír en aceite de oliva virgen extra.
  • A fuego medio, despacio para que no se arrebate y coja un color excesivo, debe quedar jugoso.
  • Cuando tengáis en la sartén las últimas rodajas, añadir los dientes de ajo.
  • Los dientes de ajo han de cocerse y ablandarse en el aceite, no freírse, cuando estén hechos retirarlos al mortero.
  • Reservar el pescado frito en una fuente.
  • Pelar las patatas y chascarlas, es decir, cortar arrancando el trozo de patata, de esta manera al cocinarse la patata espesara el caldo.
  • Cortar la cebolla y el `pimiento en brunoise, freír en el aceite del pescado, cuando este pochada la verdura, añadir una cucharada de harina, remover y mezclar bien, añadir el vaso de vino y dejar evaporar el alcohol, retirar del fuego.
  • Volcar el contenido de la sartén en una sopera ancha o cazuela de barro y añadir el caldo que tendremos caliente.
  • Majar en el mortero os ajos confitados con un poco de perejil y desleírlos con un poco de caldo, añadir a la cazuela.
  • Añadir las patatas, la sal y la pimienta, dejar cocer las patatas solas unos 25 minutos
  • Pasados los 25 minutos, añadir el pescado, dejar cocer otros 10 minutos más y añadir el perejil cortado menudito por encima, remover la cazuela para repartirlo bien y tapar mientras ponemos la mesa y listo para comer.

Es un plato muy sencillo de hacer y esta riquísimo; se puede añadir unos huevos, guisantes y esparragos, y queda un plato de lujo.
Espero que os guste.