Cebolla con tapenade

 

 

La receta de hoy se debe a una idea que me rondaba hace tiempo. Esta basada en una ensalada que  hacían nuestras madres cuando llegaba el invierno; esta ensalada era de Cebolla con aceitunas negras de Aragón.

Haré un poquito de historia.  La cebolla,se ponía la planta muy pequeñita en primavera y se recogía durante el verano, en ese momento se comía tierna con las ensaladas, en las fritadas era una delicia y también en las tortillas con patata y calabacín;  pasado el verano la cebolla que quedaba se almacenaba para el invierno y el paso del tiempo hacía que se volviera más dura o quizás era así la que se sembraba en nuestra zona, por lo tanto la manera habitual de consumirla en ensalada, era escaldándola en agua hirviendo unos minutos para quitarle dureza y el sabor fuerte que tenía; se servía con aceitunas de Aragón curadas al ajo o muertas, como se les llama aquí, con sal, aceite y vinagre y estaba francamente buena.

Quería ponerla en el blog pero a la vez decidí que quería darle un nuevo giro a la receta y creo que lo he encontrado.

En días sucesivos pondré el resto de recetas que componen esta receta de hoy.

Las Migas  en estas fechas están muy ricas con uva de Vinalopó y la Tapenade,famoso paté de aceitunas negras y alcaparras más hierbas frescas y aromáticas, típico de la región francesa y mediterránea de la Provenza y sobre todo de la ciudad de Marsella.

INGREDIENTES:

  1. 1 cebollita tierna por persona
  2. aceite de oliva virgen extra
  3. sal
  4. Migas de pan
  5. Tapenade
  6. anchoas en aceite
  7. tomate cherry

ELABORACIÓN:

  • Lavar y quitar la primera capa a la cebollita y abrirla a lo largo por  la mitad, añadir la sal y unas gotas de aceite de oliva V.E.
  • Colocar en una fuente de horno la cebollita  y asarla 10 minutos a 180º sacar del horno y reservar.
  • Emplatamos en el fondo del plato las migas, colocar sobre las migas la cebolla y cubrirla de tapenade, pinchar con un palillo o brocheta tres anchoas y un tomate cherry. y lista para comer.

En casa ha gustado mucho y me ha servido para recordar las que hacía mi madre durante el invierno, pero creo que este plato o tapa se puede comer en cualquier estación del año ya que ahora tenemos cebollas tiernas siempre.

Espero que os guste.